El atole agrio de la Sierra cerca de Cuicatlán – específicamente de Santos Reyes Pápalo ubicado en la región Cañada– es una bebida prehispánica que las personas del campo, después de la pizca de elote acompañan con sus alimentos.

El sabor es un poco amargo y agrio, como su nombre lo dice, esto se debe a que el maíz ya está “macizo”.

Para preparar el atole agrio, primero se tiene que desgranar los maíces y poner en agua durante toda la noche para que se ablanden y remojen los granos.

“La gente de la sierra, como allá hace un poco de frío ponen su olla junto al fogón para que a propósito se les agrie y amargue” Me platica Doña Raquel Silva mientras veo cómo muele en el metate.

Después de que se deja en agua durante la noche, al día siguiente se muele en metate. Una vez molido, la masa se coloca en una olla de barro con agua fría y se cuela para finalmente hervirlo.

“El proceso no lleva nada de azúcar ni canela, no lleva cocimiento del maíz, es maíz crudo y molido” me dice Doña Raquel.

El atole se toma caliente y no es una bebida que se puede encontrar a la venta. Aunque en el restaurante Los Arcos de Cuicatlán, la señora Raquel Silva lo ofrece si se le anticipa con tiempo.